Rafael (88) era un abuelo fanático de Huracán y sufría alzheimer avanzado: en las últimas horas perdió la vida. Nacido en La Pampa, saltó a la fama el año pasado por haber estado en el estadio del Globo gracias a un reconocimiento que le hizo el club. Acompañado de su nieta, Camila, hubo también fuerte vinculación con La Plata: ella es platense, hincha de Gimnasia y compartían también ese cariño.
"Siempre serás mi mejor orgullo. Te voy a extrañar mucho, abuelo. Gracias por todas las charlas de fútbol y de la vida. Siempre te voy a recordar con la mejor sonrisa. Te amo. Hasta siempre", compartió la nieta de Rafa, y quien fuera la que compartió la información.
No sabía dónde vivía, qué hora era, día, nada. Salvo lo más importante, de su querido Globo. Del equipo de Parque Patricios sabía cuándo jugaba. ¿Cómo puede ser? La pasión no tiene explicaciones, ni límites. "Siempre me apasionó el fútbol, destacando que en mi familia el único futbolero es él", sostenía ella sobre él a mitad del año pasado, dando a conocer la historia a El Editor Platense y la importancia del deporte para mantenerlos unidos.
Las enfermedades nos aquejan, nos sacan momentos, nos distraen de las alegrías o buenos instantes que tenemos mientras disfrutamos de este mundo. Y quien las sufre, sin dudas que pese a que intentemos estar en sus pies será imposible sentir lo mismo que él o ella. Sin embargo, están aquellas personas que se ponen al lado para acompañar y hacerles 'la vida más fácil'. Ese fue el papel que cumplió Camila con Rafael.
El recuerdo de la noche más feliz
Tanta era la pasión que compartían por el fútbol que en junio del año pasado, el club de sus amores se enteró y ni dudó en ofrecerle una noche inolvidable. "Me fui corriendo a contarle al abuelo. Tardó un poco en entender, pensó que le estaba haciendo un chiste", le comentaba la platense e hincha de Gimnasia a El Editor Platense. "Me decía 'vos sabés lo que es un cuento chino'", agregó. "'¡Abu! Es de verdad'", le respondió ella cuando él dudaba del mensaje que le escribió por Twitter el club Huracán.
Huracán y Gimnasia, un solo corazón
Él era pampeano, de Jacinto Araoz, donde vivió unos años René Favoloro, el que más sabía del corazón. De chico se fue a vivir a Buenos Aires, a una pensión cerca del Ducó. La nieta, platense y de Gimnasia. "Soy tripera hasta la médula y él del Globo. Mi corazón está dividido en dos cada vez que nos enfrentamos, no sé quién quiero que gane", sostenía meses atrás.
Esa noche de estar en el Tomás Adolfo Ducó fue única. "En 2017 lo llevé a la cancha, al Juan Carmelo Zerillo, ganó Huracán; también fuimos a ver un partido de Gimnasia contra otro equipo; y una vez, lo llevé a ver Estudiantes - Huracán, no sé cómo hice, pero por el abuelo lo que sea", mantenía.
Camila y Rafael no solo comparten la sangre sino también el amor por el fútbol, con 64 años de diferencia. Y ella lo tendrá para siempre marcado. Sí, literalmente, porque tiene su nombre tatuado, con un globo alado, por Huracán.